Siendo la mercancía más comercializada del mundo, el pescado y el marisco constituyen una fuente importante de proteínas globalmente, contribuyendo hasta un 50% del consumo de proteínas en algunos países. La demanda creciente de pescados y mariscos, en combinación con el agotamiento de recursos marinos genera incentivos para el fraude dentro de la cadena de suministro de pescados y mariscos, lo que crea un mecanismo de reacción que tiene un impacto tanto en los ecosistemas marinos como en los productores y consumidores de estos productos. Aunque el fraude aparece en una variedad de formas—el etiquetado de un producto con la descripción de otro—es quizás la más preocupante. Un producto substituto de pescado o marisco puede enmascarar otro producto, con un etiquetado incorrecto que ocurre en tres formas principales: especies, procedencia (i.e., geografía), o modo de producción (ej., pescado en la naturaleza versus acuicultura). Se sospecha que el etiquetado erróneo de pescados y mariscos tiene una serie de impactos, que incluyen pérdidas económicas, impactos en el stock de pesquerías y riesgos para la salud humana. También puede debilitar los esfuerzos de sustentabilidad de pescados y mariscos y permitir la pesca ilegal, no informada y desregulada (IUU de sus siglas en inglés), que se piensa que resulta en hasta un 20-30% de la importación de pescados y marisco en EEUU. Los impactos biológicos y económicos de este fraude son aún especulativos y anecdóticos, con poca conexión con los mecanismos de impacto y reacciones reales que ocurren en las pesquerías implicadas en el fraude.

La investigación del fraude sobre pescados y mariscos es un tema incipiente. Un estudio reciente afirma que "el etiquetado erróneo desencadena la venta de productos con un status de conservación mejor y un precio equivalente". Sin embargo, el estudio tiene una serie de problemas que ponen en cuestión sus conclusiones principales. En primer lugar, en base a los datos y los resultados que se muestran, parece presentar errores además de no apoyar algunas de la conclusiones. En segundo lugar, hay una inclinación de los análisis a favor de las conclusiones. En tercer lugar, los análisis carecen de detalles, cuestionando su verificación. ACS ha publicado una carta en la revista Conservation Letters describiendo dichos problemas. El fraude sobre pescados y mariscos resulta de la interacción entre los sistemas naturales y humanos en formas complejas, que probablemente dan lugar a consecuencias específicas del lugar. Nosotros exponemos que para caracterizar la dinámica del sistema y llegar a entender las implicaciones financieras y ecológicas del fraude sobre pescados y mariscos, se requiere un estudio más cuidadoso y cauteloso. 

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